Del Pac-Man a la UX

El año 1986 se tornaba con cierta esperanza, en el 85 el narcoterrorismo en Colombia había hecho más ruido de lo normal y las riendas del país las asumía el ingeniero y economista Virgilio Barco luego de ser elegido por más de cuatro millones de votantes, quien se encargaría de presenciar un fuerte enfrentamiento entre el gobierno y los principales carteles de droga en Colombia, se enfocaría en reducir la pobreza y allanaría el camino para una reforma de la constitución en 1991.

Las riendas del país las asumía el ingeniero y economista Virgilio Barco
luego de ser elegido por más de cuatro millones de votantes

En plena Copa Mundial de Fútbol de 1986, el 11 de junio en el que Paraguay empató con Bélgica y México le ganó a Irak por un gol, nació en el municipio de Caldas (Antioquia) Alejandro Vélez Acevedo, hijo de Marta Acevedo, quien dedicó más de 35 años de trabajo al grupo Corona, entregada a su familia, generosa y quien continúa poniendo a los demás por encina de ella;  y Carlos Vélez, que luego de dedicarle 20 años a Sofasa, y a dos años de su pensión, se encontró de frente con un paro cardiaco que le quitaría la vida el día de su cumpleaños 63.

Hijo de Marta Acevedo y Carlos Vélez

Para esa época, en la que apenas se le atribuía el invento de la cámara fotográfica desechable a la empresa japonesa FUJI, los avances tecnológicos que rodeaban a AlejoVélez, como lo conocen amigos y familiares, no iban más allá de hacer sonar los timbres mientras se ponían a prueba las habilidades atléticas con sus amigos de barrio, afinar la puntería con una canica entre los dedos o estudiar al contraste de un tablero verde con una tiza blanca chirriante.

Y así fue casi toda su niñez, y parte de su juventud, en la calle con sus amigos, al cuidado de sus abuelos y con toda la interacción análoga que quizás los niños de ahora poco o nada podrán disfrutar, no solo porque el juego en las calle se ha ido acabando, sino porque un dispositivo entre las manos al parecer tiene más valor que rasparse las rodillas y las manos en una carrera de carros de rodillos o sentir la adrenalina de reclamar el balón que rompió la ventana del vecino.

Entre las consolas

En esa edad en la que decimos que tenemos “uso de razón”, de unos 9 años, Carlos, el papá de Alejo, desempolvaba su tesoro tecnológico más preciado, se trataba de una mini máquina para jugar Pac – Man que le había regalado un familiar que vivía en Estados Unidos y que solo sacaba en ocasiones porque el niño la hacía trizas, pero ya era el momento de heredar ese gusto por los juegos, pues también en su juventud fue mucho el tiempo que le dedicó al Telebolito, una consola de Atari que salió en los 70.

Cada partida era una lección de vida, un avance más en los conocimientos sobre estrategia,
un entrenamiento para el multitasking

A partir de esa experiencia con el “Comecocos”, como le dicen a Pac-Man en España, la vida de Alejo empezaba a tener una conexión y un gusto tecnológico que hasta ahora se conserva. Sus regalos navideños cada vez iban más a la vanguardia del desarrollo de videojuegos y las experiencias eran más adictivas, haciendo que, inclusive, un televisor rojo, pequeño y barrigón (que era el único destinado para jugar en la casa porque el otro se “dañaba”), se quemara, y sus castigos fueran esconderle un cable o quitarle los beneficios de un control.

Desde los complejos laberintos para rescatar a la princesa en Mario Bross, hasta los avances en interface que mostraba Nintendo con Donkey Kong Country, así como las largas lecciones de historia de Call of Duty de Activision y la adrenalina de la conducción callejera con el Need for Speed de Electronic Arts, cada partida era una lección de vida, un avance más en los conocimientos sobre estrategia, un entrenamiento para el multitasking, y, por supuesto, una forma de comunicarse, de expresar, conocer, interactuar y relacionarse con los demás.

Lecciones de vida

Desde ese momento la vida de Alejo estaría mediada por algún elemento tecnológico, conoció los computadores desde sus entrañas, los destornilladores de todos los tamaños eran sus aliados, y así le sobraran algunas piezas, en ocasiones, funcionaban y cada vez más su inquietud por su funcionamiento hacía que por medio de software, con la ayuda de algunos CD y unas cuantas gotas de pericia, esas máquinas resultaran funcionar mejor y las incluyera en su vida para acompañarlo en cada momento.

Cuando el mundo recibía a YouTube, el grande de los videos creado por Jawed, Steven y Chad, y que años después sería vendido a Google por más de mil millones de dólares, Alejo iniciaba su vida laboral, ahora las conexiones a internet, de esas que eran gratis después de la medianoche gracias a un cable telefónico y una tarjeta de red con ese particular sonido, serían destinadas para crear, investigar y buscar alternativas.

El mundo laboral

Estudiaba sus primeros semestres de Comunicación y Periodismo y estaba explorando esos encuentros con el mundo real en un periódico local, en el que le tocaba buscar la información, redactar, diseñar y hasta esperar la llegada del impreso para empezar la distribución de los 10 mil ejemplares por las calles más concurridas del municipio, para ese momento ya el fax era historia y los grandes archivos eran compartidos por ftp y, cuando no funcionaban muy bien, tocaba “quemar” CD con la información y enviarlo por correo certificado.

Software de diseño, procesadores de texto, internet y, por supuesto, las consolas de videojuegos, seguían siendo sus fieles compañeras para cada nueva misión y todos los cargos que ha tenido hasta ahora, su trabajo está ligado 100 % a la tecnología y algunas noches, negociadas con su esposa para dejar esperando la serie de la temporada o la telenovela de moda, se relaja con un par de partidos de futbol en Fifa 20.

Su trabajo está ligado 100 % a la tecnología y algunas noches, negociadas con su esposa para dejar esperando la serie de la temporada o la telenovela de moda, se relaja con un par de partidos de futbol en Fifa 20.

Los términos americanos en la actualidad

Actualmente es el Customer Experience Manager (CEM), del periódico El Colombiano, donde todos los días se mueve entre las tendencias web, Analytics, SEO, SEM, UX/UI, A/B testing, social media y design thinking con el fin de lograr las mejores experiencias de los usuarios del medio escuchándolos, haciendo talleres, creando pruebas y buscando alternativas para optimizar las soluciones web.

Considera que la opinión de las personas, el relacionamiento con ellas, su forma de pensar y la forma tan drástica en sus comportamientos digitales son puntos de partida primordiales a la hora de crear sitios web o aplicaciones móviles que beneficien a la sociedad y les ofrezca cada vez más posibilidades, no de complicarse la vida, sino de hacerla cada vez más fácil y más intuitiva.

La vida va más allá de una pantalla, del Pac-Man a la UX también hay un montón de experiencias y personas con las que nos podemos conectar sin necesidad de un bluetooth o una estable conexión a internet.

Además, recuerda con esperanza una frase de Steve Jobs: “La tecnología no es nada. Lo importante es que tengas fe en la gente, que sean básicamente buenas e inteligentes, y si les das herramientas, harán cosas maravillosas con ellas”. Porque más allá de tener una vida mediada por los avances tecnológicos y las nuevas tendencias del mercado, sabe que los aparatos son solo herramientas y la vida va mucho más allá de una conexión de muchas megas, y tiene impregnado en su vivir las palabras de su compañera de vida cuando le recuerda que se debe crear un equilibrio, que la vida va más allá de una pantalla y que del Pac-Man a la UX también hay un montón de experiencias y personas con las que nos podemos conectar sin necesidad de un bluetooth o una estable conexión a internet.

Deja una respuesta